En un artículo de Javier Guillén (Director de la Vuelta Ciclista) del pasado 21 de Julio titulado «Si La Vuelta no es sostenible, La Vuelta no será» publicado por la Agencia EFE, hemos podido leer cómo esta prueba deportiva está adoptando medidas encaminadas a reducir su impacto ambiental en los lugares por los que se desarrollan las diferentes etapas. Este tipo de acciones e imágenes, cuando llegan a una audiencia superior a los 2 millones de espectadores tendrá su impacto positivo entre el público aficionado.

La Vuelta Ciclista, tiene varias etapas en puertos de montaña y espacios naturales o de valor histórico protegidos a diferentes niveles. Las consiguientes aglomeraciones de público y vehículos, junto con las instalaciones temporales de equipos de luz y sonido en las salidas y metas de cada etapa, son elementos que contribuyen a los niveles de contaminación general (ruido y gases contaminantes. Ahora bien. ¿Se podrían mejorar estas medidas? ¿Sería posible una Vuelta Ciclista aún más sostenible? En full&fast estamos convencidos de que sí es posible.

Los mayores niveles de contaminación por gases contaminantes (CO2 y otros procedentes de la combustión) y ruido, son causados por los vehículos y los generadores de energía (Grupos electrógenos diésel). Por lo que el cambio de estos a alternativas con energías no contaminantes supondría un gran paso adelante en el objetivo de la sostenibilidad. El uso de mayor número de vehículos eléctricos por parte de los diferentes equipos y de la organización de la Vuelta, así como la incorporación de sistemas de acumulación 100% eléctricos (que ya se están usando con éxito, en diferentes eventos en Europa) para los equipos de iluminación y sonido, o la incorporación de sistemas fotovoltaicos junto con la acumulación, podría reducir sensiblemente la huella de carbono que se genera tras eventos multitudinarios.
En full&fast entendemos las necesidades de sostenibilidad y eficiencia energética , tanto en las estaciones de recarga de V.E.s  como en aprovechar las fuentes de energía alternativas mediante el uso de equipos de acumulación. De esta manera podemos garantizar la disponibilidad de energía limpia y de mínimo impacto ambiental independientemente de dónde sea necesaria. ¿Hablamos?