No vamos a decir lo contrario, si el precio de la luz sube, el coste de la carga del coche eléctrico también. Pero. ¿Puede convertirse en un problema?. Y sobre todo ¿Cuál es la ventaja que nos aporta cargar una batería eléctrica frente a llenar un depósito de combustible?.
Vamos a buscar una referencia para hacer comparativas. Un vehículo eléctrico como el Tesla Model S, con batería de 100kWh puede recorrer sin problemas algo más de 600 km (NEDC). Y podría recargarse al 100% si lo dejamos toda la noche cargando a 7kW tendríamos el vehículo cargado y listo por la mañana.

Si utilizamos correctamente las tarifas eléctricas, podemos conseguir (tarifa 2.0 DHA 0.089€/kWh en hora Valle) que el coste de recarga sea menos de 9€. Primer consejo, elegir bien la potencia eléctrica disponible y las horas destinadas a la recarga. Subir la potencia contratada de forma innecesaria incrementa el apartado de término fijo en la factura de la luz. También la recarga en horas “punta”, hará que el coste suba bastante.

Hagamos los cálculos con un motor de combustible. Un vehículo con motor diésel con un consumo medio de 6l/100 km, podría hacer el mismo recorrido por 48-49€. De entrada, y a pesar de las subidas de las tarifas eléctricas, la recarga del Vehículo eléctrico, sigue ganando por goleada.

Analicemos otro factor. Con un vehículo eléctrico podremos disponer de nuestro propio sistema de recarga mediante el uso de estaciones de recarga vinculadas, a las que podremos añadir sistemas mixtos de acumulación y placas solares, que nos ayudarían a conseguir ese poco más de energía que pudiésemos llegar a necesitar.

En full&fast entendemos las necesidades de sostenibilidad y eficiencia energética, tanto en las estaciones de recarga de V.E.s  como para aprovechar las fuentes de energía alternativas mediante el uso de equipos de acumulación. De esta manera podemos garantizar la disponibilidad de energía limpia y de mínimo impacto ambiental independientemente de dónde sea necesaria. ¿Hablamos?